En Vamos Valle demostramos nuestro compromiso por ayudar a quienes más lo necesitan

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Del 21 al 24 de septiembre se realizó la quinta edición de la campaña Vamos Colombia de la Fundación ANDI, que en esta oportunidad eligió el municipio de Buenaventura-Valle del Cauca, como escenario de intervención de más de 100 voluntarios de distintas empresas privadas.

Una vez más nos unimos a esta iniciativa, enviando a seis Voluntarios Telefónica, quienes durante tres jornadas participaron colectivamente con la comunidad de La Brava, con el apoyo de la Armada Nacional, la ARN y la Fundación Sociedad Portuaria.

En La Brava -La playa más al norte del municipio- habita una comunidad afroamericana organizada, con espíritu emprendedor y deseo de hacer realidad, junto con muchas manos, su plan de vida.

Fue en este territorio del Pacífico colombiano donde nuestros voluntarios pusieron al servicio de la comunidad sus habilidades, conocimientos y experiencia, con el fin de trabajar en 3 actividades específicas:

  • Primeros pasos del reasentamiento de sus pobladores ya que el mar ha ido entrando cada vez más sobre la playa, obligando a los habitantes a irse desplazando cada vez más hacia el acantilado.

  • La implementación de una metodología para el manejo y recolección de residuos sólidos, ya que las playas de Buenaventura reciben desechos de todo el mundo y La Barra no es la excepción. Millones de botellas y bolsas contaminan los espacios de pesca y turismo y sus habitantes han convertido la limpieza de las playas en una misión y la desean transformar en un negocio, al reciclar los diferentes tipos de plástico y sacarlos nuevamente hacia la industria, para lo cual se construyó con ellos un centro de acopio.

  • El diseño e instalación de señalización bilingüe que promueva y facilite la oferta turística en esta zona. A través de talleres de formación se le entregará a la comunidad herramientas para fortalecer el emprendimiento turístico en esa zona del Pacífico.

Natalia Gutiérrez, Líder de Calidad Educativa de Telefónica Educación Digital, estuvo en La Barra y esto es lo que relata de su experiencia: Dice el himno de La Barra: “El que llega aquí muriendo, a la semana está vivo” y es que esta frase cobra total sentido desde el momento en que se empieza a compartir con su comunidad, un grupo de personas cálidas, amorosas y abiertas a recibir, aprender y aportar todo lo necesario para recuperar y embellecer (aún más) este mágico lugar”.

Vivir tres días en sus casas, desayunar, almorzar y cenar la comida más deliciosa del pacífico colombiano, preparada por las mujeres de la comunidad, probar la Piangua, dejar que trenzarán mi pelo durante los tres días de mi estadía, curar un dolor de cabeza y el ardor de las manos con sus magistrales recetas con plantas naturales, sentir su hospitalidad al punto de hacerlo sentir a uno parte de ellos, fueron entre tantos, unos de los regalos más lindos que me dejó esta experiencia” Afirmó nuestra voluntaria.

En esta experiencia participamos más de 100 personas de diferentes empresas. Para las actividades de voluntariado se organizaron 5 “escuadrones” donde cada uno tenía dos actividades diferentes al día. Dentro del grupo en el que participé, ayudamos con la limpieza de la playa en la cual solo en la mañana del primer día se recogieron más de mil botellas PET además de un sinfín de residuos, ayudamos con la señalización del nuevo espacio que habitará la comunidad de La Barra (pues debido a la amenaza que corren en perder sus viviendas por el alto oleaje, la comunidad con todos los permisos requeridos, decidió empezar a construir en la parte alta de la playa)”.

El día dos, estuvimos en actividades de cercamiento del nuevo terreno de La Barra y en la tarde, estuvimos adecuando y pintando el nuevo centro de acopio de residuos.

Bajo mi punto de vista, creo que no existe una experiencia más enriquecedora como la que vivimos en La Barra. Desde el momento en que tuvimos que abordar una lancha, cruzar por “el paso del tigre” donde el oleaje es miedoso y luego encontrarse con las caras de felicidad de la comunidad y la fiesta por recibir a un grupo de voluntarios que con todas las expectativas del mundo llegábamos a un lugar totalmente desconocido y olvidado por los colombianos, pero que después de tres días nos sentimos parte de ellos… ¡eso no tiene precio!”

Colombia por donde se mire, es mágica, así que considero que nuestro gran aporte para volver a revivir lugares como La Barra es precisamente eso, no permitir que nosotros aportemos a ese olvido. La empresa privada está en toda la capacidad logística, económica y de recursos físicos y humanos para aportar un granito de arena, para que experiencias como la de Vamos Colombia se sigan replicando. La satisfacción de llevar el nombre de Telefónica y el nombre propio como parte del cambio y el mejoramiento de un lugar del país que tanto queremos, la felicidad y el agradecimiento de la comunidad por contribuir a una mejor calidad de vida, es sin lugar a dudas, la mejor razón para seguir contribuyendo y replicando actividades como estas”. Concluyó Natalia.